Tiempo atrás, en lo que parece otra vida, tuve un blog que en mi inocencia epistémica titulé Quién busca la verdad, la integra. Después de poco más de cuatro años de publicaciones, por varias razones, decidí eliminarlo. No obstante, fue una experiencia enriquecedora que me dejó aprendizajes valiosos. Y, puedo decir, estimuló mi creatividad.
Mi curiosidad por múltiples campos del conocimiento siempre ha sido una constante en mi vida. En este nuevo espacio, me propongo organizar ideas, profundizar en algunas, y compartir reflexiones sobre diversos temas e ideas que han moldeado nuestro mundo. Y en próximos posts voy a incluir mi propuesta de calendario.

En el blog no encontrarás respuestas definitivas, sino preguntas, posibles respuestas, y teorías. Después de todo, ¿acaso existen realmente las respuestas definitivas? Tal vez lo más valioso sea el camino. Así condensó Antonio Machado más sabiduría en una estrofa que materia en núcleo de estrella de neutrones:
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino
sino estelas en la mar.



Deja un comentario